¿La web de tu restaurante te está costando clientes?
Pega la dirección de la web de tu restaurante de Palma y te decimos qué está fallando y por qué te cuesta clientes. Al momento, sin registro y sin dejar tu correo.
Qué mira esta herramienta
Hoy comprueba una sola cosa, y la comprueba a fondo: si tu carta es un documento que hay que descargar. Es el fallo que más se repite en las webs de restaurante y el que más barato tiene el arreglo.
Irán entrando las demás —si se puede llamar tocando el teléfono, cuánto tarda en abrirse en un móvil, si Google entiende que lo tuyo es un restaurante y no una tienda—. Cuando estén, esta misma dirección las hará. Guárdatela y vuelve.
Por qué una carta en PDF te cuesta mesas
Piensa en cómo llega la gente a tu web. No está sentada en un escritorio: está de pie, con el móvil en una mano, con hambre y comparando tres sitios a la vez. Ha buscado dónde comer cerca y aún no ha decidido nada.
Si al tocar «Carta» se le descarga un documento, pasa esto:
- Espera. El documento pesa, y en la calle la cobertura es la que es.
- Hace zoom. Una carta maquetada para un folio, en una pantalla de seis pulgadas, son letras de dos milímetros. Para leer un precio hay que ampliar, arrastrar y volver a ampliar.
- Se va. No porque no le guste tu cocina: porque el de la esquina le ha enseñado sus platos en tres segundos.
Y hay un efecto que no se ve desde dentro: Google no lee lo que hay dentro de ese documento. Tus platos, tus precios y tus palabras no existen para el buscador. Si alguien busca un arròs brut por tu barrio y tú lo tienes en la carta, esa búsqueda no te encuentra.
Queda uno más, el más prosaico: cambiar un precio obliga a rehacer el documento entero y volver a subirlo. Por eso tantas cartas en PDF llevan dos temporadas sin tocarse — y una carta con los precios viejos acaba siempre en la misma conversación incómoda en la mesa.
Lo que tiene de propio un restaurante en Palma
Una web de restaurante aquí no se parece a una de Madrid ni a la de una asesoría de la misma calle. Cuatro cosas la hacen distinta:
- La temporada comprime todo. Unos pocos meses concentran la mayor parte del año, y en esos meses no hay tiempo de arreglar nada. Lo que no esté listo en abril, no lo va a estar.
- Buena parte de quien te lee no lo hace en español. Una carta en PDF y solo en un idioma falla dos veces: no se lee bien y no se puede traducir sola en el navegador de quien la abre.
- Quien te busca no sabe tu nombre. Busca una zona, un plato o una hora. Llega a ti sin conocerte y decide en segundos, comparándote con los de al lado.
- Maps da el primer contacto; la web cierra. La ficha te pone en el mapa, pero la decisión de entrar o no se toma mirando la carta. Si esa carta no se deja leer, la ficha ha trabajado para nada.
Qué no hace esto
Para que no te lleves una idea equivocada:
- No te pide el correo ni el teléfono. El informe sale entero sin dejar nada a cambio.
- No guarda el resultado en ningún sitio. Se calcula al momento y vive en la dirección de esta página: si la copias y la pegas, otra persona ve lo mismo que tú.
- No te dice en qué puesto de Google estás, ni te promete subirte. Eso no se puede prometer con honestidad.
- No es un presupuesto ni una propuesta. Es una comprobación que podrías hacer tú a mano, hecha en un minuto.
Quién hay detrás
Brutal Studio es un estudio de diseño y producto digital en Palma, llevado por una persona. Esta herramienta existe para que puedas comprobar por tu cuenta si tienes un problema, sin que nadie te llame ni te venda nada.
Si luego quieres que lo miremos juntos, abajo del informe hay una forma de escribir. Y si no, te llevas el diagnóstico igual: para eso está.